Entrevista en Onda Cero para el programa La Brújula
Nuestra CEO, Cristina Peña Andrés, fue entrevistada en Onda Cero para la Brújula y para el podcast La Mirada Económica por Ignacio Rodríguez Burgos, para hablar de Trump y su obsesión por aplicar aranceles a pesar del varapalo del supremo y cómo esto influye en la economía norteamericana y global.
1. Nuestra CEO desgranó lo que ha pasado realmente:
–Cuál fue el Golpe del Supremo: El Tribunal Supremo ha tumbado los aranceles globales de Trump basados en la Ley de emergencia (IEEPA). Le ha dicho, en la práctica: puede proteger sectores estratégicos, pero no puede usar la “emergencia nacional” como herramienta política ilimitada.
-Cuál fue la Reacción inmediata de Trump: Lejos de frenar, ha buscado otra base legal. Ahora recurre a la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974, que permite aranceles temporales para corregir “problemas fundamentales de balanza de pagos”.
-En qué consiste el Nuevo arancel global:
- 10 % firmado en la Proclamación del 20 de febrero, con intención declarada de subirlo al 15 %, que es el límite legal.
- Entra en vigor el 24 de febrero de 2026, durante un máximo de 150 días, salvo extensión votada por el Congreso y además con la amenaza de que puedan preparar para entonces nuevos aranceles bajo otras bases legales (Sección 301, por ejemplo).
- Se suma a otros aranceles ya existentes, como los de la Sección 232 sobre acero y aluminio.
- Como nota -por el momento-, se mantienen exentos ciertos productos críticos (farmacéuticos, energía, electrónica, aeroespacial, automoción, fertilizantes y algunos agroalimentarios), así como los bienes que cumplan con el USMCA (México y Canadá).
Por tanto, los aranceles de Trump no sólo son un impuesto al resto del mundo; son, sobre todo, un impuesto a la propia economía estadounidense y a la confianza global. En un mundo que necesita reglas claras, la obsesión arancelaria sólo añade ruido, incertidumbre y costes. “Los últimos aranceles de Trump devuelven al comercio internacional a la incertidumbre que el Supremo intentó frenar.”
2. Tanto Ignacio como Cristina, comentaron que toda esta política arancelaria no es una estrategia industrial, sino una estrategia política:
-Trump ha demostrado que cuando un instrumento legal cae, busca otro para mantener el mismo mensaje: “América primero” vía aranceles.
-Los aranceles son impuestos, no soluciones mágicas, y encarecen las importaciones, elevan costes para empresas y consumidores estadounidenses y no atacan las verdaderas causas de los desequilibrios de competitividad.
-La propia Comisión Europea lo recuerda: «Tariffs are taxes, driving up costs for both consumers and businesses».
Por tanto, Trump está haciendo un uso táctico, no técnico. En lugar de una política comercial previsible, basada en análisis económicos y acuerdos estables, se recurre a anuncios rápidos, cambiantes y muy mediáticos. Eso genera titulares, pero destruye la confianza. Y como Cristina Comentó, realmente Trump es un Gobernante demoscópico.
3. Las conversaciones entre Ignacio y Cristina concluían en que estas medidas están aislando a EE. UU. y dañando su competitividad. Y es que el anuncio de nuevos aranceles, impacta de lleno en la economía estadounidense.
- Más costes, más incertidumbre:
- Las empresas que importan insumos verán subir sus costes un 10–15 %. Eso presiona márgenes o precios finales, alimentando tensiones inflacionistas.
- El periodo de 150 días es muy corto para el comercio internacional: no da tiempo a rediseñar cadenas de suministro ni a tomar decisiones de inversión sólidas.
- Inseguridad jurídica reforzada por el propio Supremo:
- El mensaje del Tribunal es claro: el presidente no tiene un cheque en blanco para rediseñar el comercio mundial por decreto.
- Eso introduce un nuevo elemento: ahora las empresas no solo miran a la Casa Blanca, también a los tribunales y al Congreso.
- Efecto boomerang sobre la industria estadounidense:
- Sectores que dependen de componentes importados (automoción, maquinaria, electrónica) verán encarecidos sus costes frente a competidores de otros países.
- Muchas compañías estadounidenses están pidiendo previsibilidad y seguridad jurídica para poder planificar inversiones y empleo, algo que también hemos subrayado desde TuComex.
Por tanto, Trump ha perdido en el Supremo, que es la voz de sus propios lobbies, que ven dañadas sus empresas, pero no ha cambiado de rumbo: ha cambiado de herramienta. El resultado es el mismo: más costes, más ruido y menos confianza para las empresas en todo el mundo y especialmente las de EE. UU.”
4. Cristina, como EU Trade Champion de la Comisión Europea habló de que la UE no está ni mucho menos contenta con la nueva situación
- Ruptura de la previsibilidad transatlántica:
- En agosto de 2025, UE y EE. UU. acordaron un marco para un comercio “justo, equilibrado y mutuamente beneficioso”, con un techo arancelario claro.
- Activar ahora un nuevo arancel global del 10–15 % rompe el espíritu de ese acuerdo y vuelve a poner en cuestión la estabilidad del marco UE–EE. UU. que tanto reclamaban las empresas europeas.
- Posible conflicto con el trato NMF y el acuerdo UE–EE. UU.:
- Si el nuevo arancel se sitúa por encima del nivel acordado como techo general, puede interpretarse como una violación directa del acuerdo transatlántico y del principio de Nación Más Favorecida.
- La Comisión Europea ya ha pedido “plena claridad” a EE. UU. y recuerda que “un acuerdo es un acuerdo” y que los aranceles no pueden superar el techo pactado.
- Riesgo de escalada y fragmentación:
- Si la UE percibe que el acuerdo se incumple, puede pausar la implementación de su parte o responder con medidas de defensa comercial.
- Esto añade una capa más de incertidumbre a unas cadenas de suministro ya tensionadas por conflictos, transición energética y cambios geopolíticos.
Por tanto, este último anuncio y la aplicación de nuevos aranceles no es un episodio aislado, es un patrón. Las compañías deben asumir que la política comercial de EE. UU. puede seguir siendo volátil y politizada.
Desde TuComex, avisamos de que la gestión del riesgo arancelario pasa a ser estratégica. Hay que revisar orígenes, clasificaciones arancelarias, uso de Zonas Francas (FTZ), acuerdos preferenciales y posibles relocalizaciones parciales.
La información y la anticipación marcan la diferencia y tener planes de contingencia protegerá márgenes y ayudará en un entorno tan impredecible como impulsivo a tomar las mejores decisiones: cuándo enviar mercancía, cuándo liberarla de las zonas francas o depósitos aduaneros, qué hubs o rutas plantear, qué socios comerciales reforzar, etc.
En definitiva, la información, el análisis y la anticipación permitirán a nuestras empresas a las mejores decisiones en los entornos internacionales en los que se muevan.
Os dejamos aquí el enlace a la entrevista: https://www.ondacero.es/podcast/originales/mirada-economica/mirada-economica-3×08-trump-reactiva-guerra-arancelaria_2026022769a1a715bc6244000724386e.html

