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India quinta economía del mundo hoy y un país de oportunidades.

Conoce más sobre la India: Quinta economía del mundo hoy y un país de oportunidades

por | Jul 15, 2024 | Artículos | 1 Comentario

La India es hoy un mercado trending topic, tanto por su crecimiento acelerado, como por ser disruptivo en muchos aspectos, además de por estar más cercano que nunca. Un mercado así requiere de una lectura y análisis imprescindibles para todos los que nos dedicamos al negocio internacional.

Desde TuComex queremos acercaros este verano a la India, aportandoos dos ángulos diferentes para el conocimiento del potencial de este gran país. Por un lado, os compartimos las oportunidades de negocio y sectores de interés que se abren para las empresas españolas, a través de la entrevista que Empresa Exterior le realizó a nuestra Directora General, y por otro lado, desde la Geopolítica e Historia Económica que ha conducido a la India a sobrepasar el PIB nominal de su metrópoli, con un artículo de Javier Olivares Coca en exclusiva para este blog. Disfrutad las lecturas en este verano, en el que la Economía Mundial está siendo un tema de máxima actualidad.

India quinta economía del mundo hoy y un país de oportunidades - Cristina Peña y Javier Olivares 

Como adelantábamos, nuestra Directora General, Cristina Peña, fue invitada a participar en el monográfico desarrollado por la revista Empresa Exterior sobre este país el pasado 29 de abril, aportando su punto de vista sobre las oportunidades de negocio que se presentan para las empresas españolas, destacando los sectores más interesantes y los puntos fuertes, que hacen que la India sea como poco un interesantísimo mercado que plantearse y explorar. Os compartimos, por su gran valor y perspectiva, el extracto completo de la entrevista a nuestra Directora.

“Cómo hacer negocios en India». Operativa de negocio internacional y oportunidades para la inversión española.

(Contribución de Cristina Peña, directora de TuComex, al informe colectivo publicado por Empresa Exterior el 29 de abril de 2024; https://empresaexterior.com/art/92132/como-hacer-negocios-en-india-operativa-de-negocio-internacional-y-oportunidades-para-la-inversion-espanola)

Empresa Exterior: ¿Qué valoración hace de India como mercado de oportunidades para las empresas españolas?

Cristina Peña:

India es un país lleno de oportunidades para nuestras empresas, tanto si nos basamos en sus imbatibles cifras como si nos basamos en su idiosincrasia sin par, su propia cultura empresaial y los puntos de unión con la nuestra, así como por sus necesidades perennes aún por cubrir como las que el mundo “global y digital” les ha generado.

Sus cifras record en relación a las distintas perspectivas son:

-Su población (en 2024 es ya la mayor del mundo),

-Su demanda potencial in crescendo, debido tanto a su demografía como a su progresivamente mayor poder adquisitivo, fruto de su transformación digital, que se ha convertido en el mayor vehículo para su crecimiento sostenido. Hoy India es la quinta mayor economía del mundo y su PIB crece a más del 6% .

En 2022 la UE relanzó las negociaciones con India para lograr un Acuerdo de Libre Comercio con el país asiático. En cuanto a España, hace un año que se celebraron en Delhi la XII Comisión Mixta Hispano-India y el Encuentro Empresarial España-India, entre otros encuentros de carácter económico y comercial.

India es por tanto un país prioritario en la política de internacionalización de España. Nuestras exportaciones a India han aumentado progresivamente en los últimos años.

Como consecuencia de todo esto, nuestra consultora, TuComex, tiene activas dos misiones comerciales a la India para exportadores, que se desarrollarán en los meses de octubre y noviembre de 2024, focalizadas en los sectores de energías renovables y productos gourmet, respectivamente. Estos son los dos sectores que personalmente nombraría como de mayor oportunidad en nuestra opinión.

Empresa Exterior: ¿Cuáles son las principales claves y retos de la operativa en India que puede recomendar desde su experiencia y su empresa/institución?

Cristina Peña: India, como otros países tales como Sudáfrica, son hoy receptores de subcontratación tecnológica y grandes proyectos de deslocalización.

Por tanto, tenemos que comprender su cultura empresarial adyacente: centros de costes controlados por empresas externas y globales, capacitaciones tecnológicas de alto valor, bajo coste de la mano de obra, integración vertical en muchos sectores, cada vez más materias primas en proceso de certificaciones para estándares europeos, etc.

Como comentado en el punto anterior:

-La India es un buen proveedor de tecnología, de textiles, pronto de automoción económica, etc.

-La India es un buen cliente para productos de alimentación con un valor diferencial, así como para energía y construcción.

Empresa Exterior: ¿Qué elementos específicos recomendaría para tener muy en cuenta por parte de las empresas que quieran acercarse al mercado, mantenerse e incluso invertir en India?

Cristina Peña: La India cuenta con directivos y empresarios que son grandes negociadores, lo que conlleva que la negociación internacional sea clave para la sostenibilidad de los acuerdos que se creen, definiendo con cuidado el marco de colaboración óptimo para todas las partes. Si no, se puede llegar exportar a un mercado que sólo aporta volumen y no margen.

Para cualquier decisión será necesario un estudio del precio internacional completo que conlleva aduanas, seguros, transporte y logística, certificaciones, homologación de proveedores, seguridad de las cargas, inspecciones, así como los costes de la no calidad.

India quinta economía del mundo hoy y un país de oportunidades - Taj Mahal

Por último, y no menos importante: es necesario desarrollar pensamiento crítico este verano y visualizar las razones que han llevado a la India a ser hoy la quinta economía del mundo, y cuáles son los retos que enfrenta este país para que sus mejores pronósticos puedan cumplirse.

Javier Olivares Coca -nuestro especialista en geopolítica dentro del equipo TuComex- ha escrito este artículo en exclusiva para TuComex. Disfrutadlo porque es muy esclarecedor.

LA INDIA Y LA LUNA

(Por Javier Olivares, Experto de TuComex)

En 1975, en el marco de la primera crisis del petróleo, se creó un lobby geoestratégico formado por seis países. Reunidos en una cumbre en Francia, su objetivo era, precisamente, decidir cómo afrontar la citada crisis. Del G6 se dijo en su momento que lo formaban los seis países más desarrollados del  mundo, pero realmente la selección de los países fue mucho más burda y numérica: lo formaban las seis primeras economías del mundo por su PIB nominal. A Estados Unidos, Japón, Alemania, Francia, Reino Unido e Italia se sumó el año siguiente Canadá, la séptima economía en el ranking, para balancear el peso de Europa en el lobby, transformándose en el G7. Hecho curioso: España, en aquellos años, era la novena economía tras el G7 y la Unión Soviética.

En aquella época los países del G7 representaban el 70% del PIB mundial; menos de cincuenta años después, apenas sobrepasan el 40%. Si hoy se volviera a crear de nuevo un G7, Italia y Canadá quedarían fuera, y el orden por el volumen del PIB nominal también quedaría alterado: Estados Unidos, China, Alemania, Japón, India, Reino Unido y Francia. Que China se haya incorporado al ranking es de sobra conocido, pero que la economía india haya superado a la de su antigua metrópoli y a la francesa es un hito que merece un análisis.

Desde un punto de vista demográfico, en 2023 India superó a China en número de habitantes, cuya cifra roza los 1500 millones. Más de un 18% de la población mundial vive en India, el séptimo país más extenso del mundo pero significativamente más pequeño que los otros seis; es el más grande de los medianos. Con una edad media que apenas supera los veinticinco años —frente a los casi cuarenta de China y Estados Unidos y los casi cincuenta de Japón y la Unión Europea—, se prevé que India ocupe el tercer puesto del ranking por su PIB nominal en 2032, superando a Alemania y Japón, y que se convierta, con un PIB un 30% mayor que el de Estados Unidos, en la mayor superpotencia económica mundial antes de terminar el siglo XXI.

Las causas del ascenso y de las expectativas son múltiples. En primer lugar, el hecho de haber formado parte del imperio británico y tener el inglés como segunda lengua, permitió a India servir de lugar de subcontratación de servicios para el mundo anglosajón que, no en vano, representa más de un tercio del PIB mundial y que, liderado por Estados Unidos, engloba a algunos de los países tecnológicamente más desarrollados del planeta. El bajo coste de la mano de obra india sirvió como elemento de captación, y la transferencia de know-how tecnológico sentó las bases del crecimiento de India como exportador de servicios relacionados con la tecnología. De hecho, el sector servicios supone ya más de la mitad de la economía india, enfocada históricamente en el sector primario. Esa apuesta por la innovación tecnológica ha transformado al país sudasiático en un mercado interno de mano de obra especializada en constante crecimiento, atrayendo gradualmente más inversión extranjera. “¡¡Invierte en India!! ¡¡Súbete al cohete!!”, podría ser el slogan de alguna consultora irreverente. De hecho, India ha comenzado ya su carrera aeroespacial. De hecho, son ya pioneros en tecnología aeroespacial y en campos como la biotecnología o la nanotecnología.

Pero India enfrenta también grandes desafíos y problemas muy graves. De su gestión dependerá que llegue a buen puerto como potencia emergente a escala global o que su rol se limite al de mera potencia regional. Hay que recordar que sus fronteras son inestables, y que el control de Cachemira mantiene a India históricamente enemistada con Pakistán, la otra potencia regional que pretende el coliderazgo de la región de una manera asimétrica —es incomparablemente menor en tamaño—, pero que dispone, al igual que India, de armamento nuclear. Las relaciones con China fluctúan, y las disputas territoriales con ella, también en Cachemira, suponen un grave impedimento para el acercamiento de los dos gigantes asiáticos. Adicionalmente, China es consciente de que un indicador clave para saber si India logrará emerger como una superpotencia es si será capaz o no de reemplazar a la propia China como motor económico del mundo, y convertirse en una alternativa en la cadena mundial de suministros, reduciendo la dependencia de China que actualmente existe.

Los conflictos abiertos con sus dos adversarios regionales —Pakistán y China— abocan a India a la dependencia de la importación de armas. Pero los problemas del país no están solo fuera, sino en mucha mayor proporción, dentro de sus propias fronteras.

Para comenzar, India es uno de los países más castigados por el terrorismo, que incluye terrorismo ideológico (activismo de extrema izquierda), étnico y secesionista (separatistas sij en el Punjab, entre otros muchos), narcoterrorismo y terrorismo religioso. Hay que tener en cuenta que, a pesar de las grandes migraciones de origen religioso que los británicos promovieron en el subcontinente indio, trasladando a la mayoría musulmana a Pakistán y Bangladesh, India es el tercer país con las mayores poblaciones musulmanas, tanto suníes como chiíes, del mundo, tan solo superado por Irán e Indonesia. A pesar de que desde el siglo XIX el dilema sobre si la India debería ser una nación laica o confesional hindú (religión con la que se identifica el 80% de la población), la discriminación contra la población musulmana ha ido y sigue yendo en aumento. Mantener la paz religiosa es uno de los objetivos más retadores del país.

A todo ello se suman los problemas sociales: la pobreza extrema de una parte ingente de la población india, la desigualdad social cimentada en un sistema de castas que todavía persiste, la discriminación de la mujer (solo el 10% de las mujeres en edad laboral ocupa un puesto de trabajo), la deficiencia de infraestructuras energéticas (el 40% de la población no tiene acceso a la energía, a pesar de ser el sexto mayor consumidor de energía del mundo y con la tasa de aumento más alta) y la degradación medio ambiental (deforestación, sobreexplotación de recursos naturales, contaminación de aire y agua, falta de regulaciones ambientales sólidas).

En la gestión de todos estos retos intervienen otros factores positivos, que además de generar plusvalías internas, ayudan a crear una marca país atractiva en el mundo. Al fin y al cabo, India es la mayor democracia liberal del planeta. Su multiculturalidad y su tamaño, demasiado grande para depender de un tercer poder, la llevó a seguir una política de no alineamiento en la guerra fría que sigue manteniendo. Hoy en día, India puede trabajar activamente en el alineamiento con Estados Unidos y con China en la construcción de un nuevo orden geopolítico-económico en Asia, y su relación con Rusia y Europa no contiene tensiones ideológicas ni políticas. Adicionalmente, su cercanía a África favorece su influencia sobre el continente vecino. En el año 2050, una de cada cuatro personas en el mundo será africana.

Adicionalmente, India, un país tradicionalmente emigrante, especialmente al primer mundo anglosajón —Estados Unidos, Reino unido y Canadá— y Golfo Pérsico, tiene en torno a treinta millones de ciudadanos en el extranjero. Estos emigrantes, además de aportar en remesas el equivalente al 3,5% del PIB de India (de hecho India es el mayor receptor de remesas internacionales del mundo), sirven de embajadores del país en círculos de poder que generan un motor permanente de impulso de los intereses indios fuera de sus fronteras. Esta diáspora india puede presumir de ser educada y rica, entre la que se encuentran personas tan influyentes como Kamala Harris, vicepresidenta de Estados Unidos, Rishi Sunak, ex primer ministro de Reino Unido, o Ajay Banga, presidente del Banco Mundial. Indios o personas de ascendencia india lideran también gigantes tecnológicos como Google, IBM o Microsoft.

Así pues, y a modo de conclusión, si el país consigue superar los duros desafíos a los que se enfrenta, India parece estar llamada a convertirse en una superpotencia global. El primer paso es alcanzar el status de líder del sur global, un concepto que engloba a los países en desarrollo en Asia, Sudamérica y África con voluntad de mayor protagonismo en la escena mundial. En ese sur global, India, a través de su política de no alineamiento, equivalente a una especie de multialineamiento estratégico geopolítico, con un componente mucho mayor de pragmatismo que de ideología, pretende establecer, con un factor demográfico a su favor, una nueva forma de tutela: la tutela gandhiana. Una cultura milenaria, con un componente inevitable de filosofía budista, basada en una política exterior ética, con la responsabilidad de proteger sin invadir. Su tutela parte de la premisa de que el altruismo del que la humanidad presume pero que queda siempre en mera aspiración, se transforme en una realidad por la necesidad de la India de sobrevivir en el laberinto de poderes políticos, económicos y sociales.

De momento, India es ya la quinta economía mundial y ha sido el primer país en aterrizar con éxito en el polo sur de la Luna. Con ese hecho, ya tiene a los astros predispuestos y alineados. Bonito comienzo, aunque sea metafórico. El universo quizá juegue a su favor, y quizá el futuro no sea tan lejano, ni el mundo tan utópico.

India quinta economía del mundo hoy y un país de oportunidades - Nueva Delhi

Y, si tras todas estas lecturas queréis prospectar la India, no dudéis en solicitarnos información sobre nuestras próximas Misiones Comerciales a este mercado, grupales o individualizadas.

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