La era de la reindustrialización deseada por Trump
1-Anuncio del alza de los aranceles por parte de Trump a Canadá y México.
Donald Trump ha firmado las órdenes ejecutivas para imponer, desde el martes 4 de febrero, aranceles a México y Canadá, que son precisamente sus socios en el Nafta. La subida firmada es del 25%, excepto en el petróleo de Canadá, que es sólo de un 10%, medidas que podrían ser aplazadas tras conversaciones entre los dirigentes de los países implicados.
El NAFTA es North American Free Trade Agreement, es decir El Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), o Accord de Libre-Échange Nord-Américain (ALÉNA), que corresponde con una zona de libre comercio entre Canadá, EEUU y México que se creó para para reducir los costes de intercambio de bienes entre los tres países, y mejorar su productividad.
El principal objetivo que pretendía alcanzar el NAFTA, desde su entrada en vigor en 1994, era reducir o eliminar barreras comerciales entre los tres países que se integran en el tratado para cooperar trilateralmente, dada su cercanía geográfica, y tener sinergias frente a la Unión Europea u otros bloques económicos en otras partes del globo.
Con esta medida, se favorecía el comercio entre los tres países, al reducir los aranceles, mejorando la productividad y la competitividad de los países, facilitando la circulación de bienes y servicios, y algo muy importante: aumentando las inversiones entre los países miembros. Lo que llevó a una deslocalización de la industria de EEUU en México en algunos sectores como la automoción, o una dependencia energética de Canadá.
2-Represalias de estos países:
Esta medida es una ruptura con el pacto trilateral, y sus socios, en represalia, tanto la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, como el Presidente de Canadá, Justin Trudeau, del partido liberal, han introducido un arancel del 25% también a los productos de EEUU.
Ambos han querido dotar a las relaciones entre los tres países como si entre ellos hubiera cierta simetría, algo que no cuadra si vemos las cifras económicas de los tres países, que muestran claramente que EEUU es una economía 12 o 13 veces más grande por ejemplo que México. Por tanto, no es un reflejo especular de su socio ni la situación es por tanto, simétrica, para una respuesta de igual cuantía.
Trump ha advertido que si hubiera represalias, aumentará aún más los aranceles ya aprobados. Es su forma de recordar su envergadura a sus antiguos socios.
3-Amenazas a China y a UE
El aumento de aranceles de Donald Trump se extiende también a China. Trump ya ha anunciado un arancel del 10% para los productos cuyo origen sea China. Pero la amenaza sobrevuela también sobre los BRICs y sobre los países miembros de la Unión Europea.
China se plantea una queja formal a la Organización Mundial del Comercio, pero no es de extrañar la nueva situación, ya que a EEUU se le han ido las cifras de las manos y esto no es más que un intento de equilibrar una balanza comercial que se ha descompensado.
Aparentemente, las cifras nos hablan de bilateralidad entre EEUU y sus socios comerciales:
– Los mayores socios comerciales a los que exporta EEUU son Canadá, México deslocalizada allí la industria de las propias marcas de EEUU) y China (que importa sus marcas), Japón, Alemania.
-Por otro lado, los mayores socios de los que importa EEUU son China, México, Canadá, Japón y Alemania.
Sin embargo, al profundizar en las cifras —actualizadas a 2022, según el Banco Mundial—, se observa que EEUU le compra a China casi 4 veces lo que le vende. Importa 576 mil millones de USD frente a una exportación de 154 mil millones de USD.
Y compra más a Canadá y a México de lo que les vende. Importa 447 mil millones de USD a Canadá y 459 mil millones a México, frente la exportación de 355 y 324 mil millones a Canadá y México respectivamente. Es evidente que Trump busca un equilibrio comercial que no le está ofreciendo el tratado de libre comercio de América del Norte.
La UE, que ha sido su aliado geopolítico, y fiel comprador de productos terminados y tecnología estadounidense, también ha mirado al gigante asiático como socio comercial, y hoy ya es China su primer mercado de cara a la importación desde la UE. De hecho, el top 3 de importaciones desde la UE es a China (21%), muy por delante de a EEUU que, aunque en segundo puesto, es sólo dos terceras partes, (14%) y sólo el doble que a UK ( 7%) en tercera posición.
No obstante, en el top 3 de exportaciones de la UE, EEUU (20%) sí es el primer mercado que compra a la UE , seguido de UK (13%) y China tan sólo el 9%.
Una caída en las exportaciones de EEUU obviamente tendrá un impacto negativo en las divisas de la UE.
4-Consecuencias del alza de aranceles para EEUU y para países afectados. Sectores
A corto plazo, las medidas arancelarias de Trump en su política exterior conducirán a la inflación, debido al aumento del precio de venta en EEUU de aquellos productos terminados que son actualmente fabricados en México y China, por sus costes de mano de obra inferiores, como puedan ser electrónica y automóviles, y que para comercializarse en EUU deben nacionalizarse abonando un arancel relevante que aumenta un cuarto de su precio.
También subirán los costes de producción de los fabricados en EEUU, por la subida de las Materias Primas, lo que hará que los precios de los productos terminados en EEUU se encarezcan y las compañías pierdan competitividad global, reduciendo sus ventas y, por tanto, requiriendo ajustar sus estructuras, reduciendo costes fijos, lo que podría derivar en la pérdida de empleos, además de la necesidad de automatizar más procesos.
No habrá que esperar mucho para ver la reacción de la Reserva Federal, que aumentará seguramente las tasas de interés, lo que hará que la población se empobrezca, porque cada vez su dinero valga menos.
A medio plazo, se requerirá una nueva deslocalización y el de cadenas de suministro, trasladando factorías y producción a países sin ese peso arancelario.
Por tanto, este envite político de EEUU de la mano de Trump provocará cambios en las dinámicas comerciales mundiales.
5- Qué representaría un aumento de aranceles para la UE y cómo afectaría a España
Habrá un escenario con nuevos socios comerciales para la UE, que bien podría ser una apuesta clara por estar cerca de EEUU o la creación de nuevas alianzas con Latam, Canadá, China…
Pero esa decisión no es tan fácil. En la UE llevamos años mermando nuestra capacidad para poder ser independientes a la hora de elegir socios. Estamos en un momento de cierta debilidad en muchos aspectos, que no nos permiten cerrar puertas a EEUU. Recordemos:
-Estamos desmontando nuestras centrales nucleares en pos de adquirir energía más barata proveniente de Rusia o Argelia, con una agenda ecológica que no contempla del todo las necesidades energéticas reales de nuestro mercado.
-Estamos desmantelando, desde hace décadas, nuestro tejido industrial, delegando en la mano de obra barata de China, que ya no es tan barata.
-Estamos delegando nuestra seguridad en EEUU —disminuyendo nuestra propia inversión en ese campo—, que es quien sustenta económicamente la OTAN, y cuyas empresas tienen los datos personales y de consumo de Europa.
-Específicamente en España:
Nuestras Exportaciones desde España son principalmente a Francia, Alemania, Italia, UK y Portugal.
Nuestras Importaciones desde España son de Francia, Alemania, Italia, UK y EEUU, que es el quinto.
Es decir, España tiene su principal negocio dentro de la UE. Aún no hemos tomado el liderazgo para arriesgar por otros países fuera de la Unión, y es porque la gestión aduanera sigue siendo la gran asignatura pendiente de los españoles, que delegan en holandeses y alemanes esta actividad. Por tanto, estamos desaprovechando el salto a otros mercados y vendiendo localmente a nuestros vecinos, que nos imponen sus condiciones de compraventa y no permiten saltos de escala.
Obviamente, aunque EEUU es el segundo país fuera de la UE al que más vendemos y el segundo al que más compramos, la balanza es negativa: -9.000 millones de euros.
Exportamos a EEUU petróleo refinado, aceite de oliva, medicamentos envasados. Además, aeronaves (terminadas y partes), vehículos a motor, vino, queso, jamón y otros productos agroalimentarios.
Importamos de EEUU gas, petróleo y medicamentos envasados. Además, vacunas, antisueros, sangre, y frutos secos.
6- Qué busca Trump con todo este nuevo escenario
Hace 5 años, en el primer mandato de Trump, la imposición de aranceles ya provocó una caída en las exportaciones. Se habla de hasta un 60% según país y sector. Por ejemplo, la oliva.
Es obvio que Trump busca una nueva hegemonía de EEUU, que había perdido fuerza con Biden.
Trump se mueve en una especie de autocracia, tomando decisiones rápidas, unilateralmente y sin consenso.
Trump es una respuesta política a los últimos 15 años de globalidad. Lo mismo que algunas reacciones extremas con las que ciertos países están hoy lidiando.
De hecho, está pidiendo a los miembros de la OTAN un objetivo de gasto en seguridad del 3% de su PIB, cuando España está en el 0,8%.
- Consecuencias globales
En cualquier caso, con este tipo de obstáculos al comercio internacional, el crecimiento global será más lento, al no aprovechar las ventajas competitivas de la fabricación en cada país.
Trump genera sensaciones contradictorias.
La realidad es que:
-Está desmontando algunas estructuras como el NAFTA.
-Tiene un afán expansivo, y ya ha sugerido alguna vez que si Canadá fuera de EEUU, sería un estado poderoso…
-Amenaza con tomar militarmente todo lo que considera obra de EEUU, como el canal de Panamá, y apenas ve la sombra de China y su dinero pagando a líderes políticos.
Por otro lado, es bien cierto que:
-La renta de EEUU supera en un 50% a la de muchos países de la UE. Es un país rico que representa el 25% del PIB mundial.
– Es cuna de la Innovación y líder en seguridad.
-Quiere recuperar la industria deslocalizada.
Por tanto, de alguna manera, tiene sentido la maniobra política de Trump. Es el ahora de EEUU. Es su momento clave para posicionarse, guiado por cierto afán imperialista, como líder mundial. El dólar se ha revalorizado tras el anuncio de la noticia del alza de aranceles.
Y ahora la pregunta es… ¿a quién teme este líder hoy? ¿EEUU teme a China? ¿Acaso a Rusia por su potencia militar? ¿Al eje comunista? ¿O le teme a que sus propias medidas empobrezcan a su propia población restándoles bienestar?
¿Puede un país reindustrializarse unilateralmente en tan sólo un mandato? ¿No es una estrategia que necesariamente se debe desarrollar con el consenso de todas las fuerzas de un país a lo largo de décadas?
